Traumatología – Cirugía Ortopédica – Unidad de columna

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El dolor crónico no siempre se controla solo con analgésicos. Cuando el dolor se mantiene durante meses, limita la movilidad, altera el descanso o impide realizar actividades cotidianas, es importante valorar su origen y estudiar otras opciones terapéuticas. 

Unidad del Dolor para tratamiento del dolor crónico más allá de la medicación oral 

La Unidad del Dolor permite estudiar casos de dolor persistente que no han mejorado con tratamientos iniciales o que requieren una valoración más específica. El objetivo no es sustituir todos los tratamientos por una técnica concreta, sino identificar qué está provocando el dolor y qué opción puede ayudar más en cada caso. 

En Clínica Doctor Escámez, la Unidad del Dolor está orientada al diagnóstico y tratamiento del dolor, especialmente en patologías relacionadas con la columna vertebral. Realizamos técnicas como infiltraciones, radiofrecuencia y toxina botulínica dentro del abordaje del dolor radicular y de determinados cuadros dolorosos. 

Infiltraciones para reducir dolor e inflamación 

Las infiltraciones consisten en administrar medicación en una zona concreta relacionada con el dolor. Según el caso, pueden utilizarse para actuar sobre una raíz nerviosa irritada, una articulación, una bursa, un tendón o una zona inflamada. 

En dolor de columna, las infiltraciones pueden plantearse cuando existe dolor irradiado, inflamación o irritación nerviosa, siempre después de una valoración médica. Entre sus beneficios están el alivio del dolor, la reducción de la inflamación en la raíz nerviosa y la mejora de la movilidad y la funcionalidad en pacientes seleccionados. 

No todas las infiltraciones son iguales ni están indicadas para todos los pacientes. La zona a tratar, el tipo de medicación y el número de sesiones deben decidirse según el diagnóstico, la exploración y las pruebas disponibles. 

Radiofrecuencia para actuar sobre la transmisión del dolor 

La radiofrecuencia es una técnica intervencionista que utiliza calor controlado para actuar sobre nervios concretos implicados en la transmisión del dolor. Su objetivo es interrumpir temporalmente la transmisión dolorosa y proporcionar alivio durante varios meses en casos seleccionados. 

Puede utilizarse en algunos pacientes con dolor crónico lumbar, cervical o articular cuando el especialista considera que el origen del dolor está bien localizado. 

Toxina botulínica en dolor con componente muscular 

La toxina botulínica no se utiliza solo en medicina estética. En medicina del dolor puede tener utilidad en determinados casos donde existe exceso de contracción muscular, espasmo o musculatura hiperactiva que contribuye al dolor. 

Generalmente produce una relajación temporal, y puede usarse en situaciones como migraña crónica, espasticidad, dolor cervical, dolor de espalda, dolor miofascial y otros cuadros dolorosos. Sus efectos son temporales y suelen durar varios meses. Puede plantearse como técnica que puede complementar otros tratamientos, como infiltraciones o fisioterapia, cuando está indicada. 

Dolor crónico: cuándo consultar con una Unidad del Dolor 

Conviene consultar cuando el dolor dura más de varias semanas, reaparece con frecuencia, no mejora con medicación habitual, limita el descanso, reduce la movilidad o se acompaña de hormigueo, pérdida de fuerza o dolor irradiado hacia brazo o pierna. 

En Clínica Doctor Escámez, la valoración permite orientar al paciente hacia la unidad correspondiente: Unidad del Dolor, Unidad de Columna o Traumatología, según el origen de los síntomas y la evolución del caso. 

Pide cita en Clínica Doctor Escámez en Almería 

Si tienes dolor crónico lumbar, cervical, articular o irradiado que no mejora, en Clínica Doctor Escámez podemos valorar tu caso y estudiar si técnicas como infiltraciones, radiofrecuencia o toxina botulínica pueden estar indicadas. 

Solicita una valoración en la Unidad del Dolor para conocer qué tratamiento puede ser más adecuado según el origen de tu dolor.