La recuperación tras una prótesis de cadera o rodilla es un proceso progresivo. Las primeras 6 semanas son importantes para controlar el dolor, proteger la herida quirúrgica, recuperar movilidad y empezar a caminar con seguridad.
En Clínica Doctor Escámez, desde la Unidad de Traumatología y Cirugía Ortopédica acompañamos a los pacientes antes y después de la intervención, realizando el seguimiento de la evolución y resolviendo cualquier duda que pueda surgir durante la recuperación.
Cada paciente evoluciona a un ritmo diferente. La edad, el estado de salud previo, el tipo de intervención y el cumplimiento de las indicaciones médicas pueden influir en la recuperación. Por ello, el seguimiento por parte del especialista en Traumatología es clave para comprobar que la evolución es la esperada y detectar cualquier incidencia de forma precoz.
Primeros días tras la cirugía
Durante los primeros días es habitual notar dolor, inflamación, cansancio y cierta dificultad para moverse. Estos síntomas forman parte del proceso normal de recuperación y suelen mejorar progresivamente.
Tanto en una prótesis de rodilla como de cadera, la movilización precoz suele comenzar pocas horas después de la intervención, siempre que el estado del paciente lo permita. Al principio es frecuente utilizar un andador o muletas para caminar con seguridad.
Antes del alta hospitalaria, el equipo médico comprueba que la herida evoluciona correctamente, que el dolor está controlado y que el paciente puede realizar los desplazamientos básicos con las ayudas necesarias. En caso de la rodilla, siempre se intenta que además de que la herida tenga buen aspecto y el dolor esté controlado, que el paciente sea capaz de mover activamente de 0 a 90º.
Semana 1 y 2: caminar, controlar la inflamación y proteger la herida
Durante las dos primeras semanas es recomendable caminar pequeñas distancias varias veces al día, aumentando la actividad de forma progresiva y siempre siguiendo las indicaciones del especialista. En esta fase es importante:
- Mantener la herida limpia y vigilar su evolución.
- Tomar la medicación pautada.
- Evitar esfuerzos físicos y levantar peso.
- Caminar con frecuencia, sin realizar recorridos largos.
- Elevar la pierna cuando exista inflamación.
- Acudir a las revisiones médicas programadas.
En el caso de la prótesis de rodilla, recomendamos caminar unos minutos cada hora para reducir los riesgos asociados a la inmovilidad y favorecer la recuperación, siempre bajo la supervisión e indicaciones del especialista.
Semanas 3 a 6: más autonomía, pero recuperación todavía incompleta
Entre la tercera y la sexta semana, muchos pacientes empiezan a caminar con más seguridad, reducen progresivamente las ayudas y recuperan parte de sus actividades cotidianas. Durante este periodo recomendamos mantener las muletas para evitar caídas y poder descargar un poco la extremidad intervenida. Tras las 6 semanas, se podría empezar a caminar, siempre con confirmación médica.
Aun así, tras este periodo la recuperación no está terminada. Puede quedar inflamación, rigidez, cansancio o molestias al caminar más tiempo. La fuerza y la confianza suelen seguir mejorando durante los meses posteriores.
Recuperación funcional tras una prótesis
La recuperación no consiste únicamente en que desaparezca el dolor. También es importante recuperar la movilidad de la articulación, ganar estabilidad y volver poco a poco a las actividades habituales. En esta etapa, muchos pacientes realizan un programa de recuperación funcional adaptado a sus necesidades, siguiendo las recomendaciones del equipo sanitario que supervise su evolución. El ritmo siempre dependerá de la situación de cada persona y del tipo de cirugía realizada.
No es recomendable forzar la articulación ni realizar actividades que provoquen un dolor intenso. Es normal sentir cierta rigidez o molestias durante las primeras semanas, pero el aumento importante del dolor o de la inflamación debe ser valorado por el especialista.
Precauciones específicas en cadera y rodilla
Aunque cada caso es diferente, existen algunas recomendaciones generales durante la recuperación.
En una prótesis de cadera, pueden establecerse restricciones temporales para disminuir el riesgo de luxación, como evitar cruzar las piernas, flexionar la cadera más de 90 grados, utilizar sillas demasiado bajas o realizar movimientos bruscos durante las primeras semanas. Además, recomendamos dormir en decúbito supino hasta completar la sexta semana para que las partes blandas cicatricen correctamente y evitar el riesgo de luxación.
En una prótesis de rodilla, las precauciones suelen centrarse en conseguir la extensión completa, evitar giros bruscos, no arrodillarse hasta que el especialista lo autorice y no realizar esfuerzos físicos importantes mientras la articulación continúa recuperándose.
Seguimiento con Traumatología
Las revisiones con el especialista permiten comprobar que la recuperación evoluciona correctamente y que la prótesis funciona de forma adecuada. Durante estas consultas se valora la cicatrización de la herida, la movilidad de la articulación, el nivel de dolor, la marcha y, cuando es necesario, se solicitan pruebas de imagen para confirmar la correcta integración de la prótesis.
Además, el traumatólogo orienta al paciente sobre cuándo puede retomar actividades como conducir, reincorporarse al trabajo o practicar ejercicio físico, adaptando las recomendaciones a cada caso.
En Clínica Doctor Escámez, el servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica realiza la valoración y el seguimiento de pacientes con prótesis de cadera, rodilla y otras patologías del aparato locomotor, ofreciendo una atención individualizada en cada fase de su recuperación.


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